La mente de un niño es un mundo maravilloso, pero es muy distinta de la del adulto  y eso a veces hace que a los padres les sea difícil saber cómo ayudarlos.

A nivel mundial, existe una fuerte corriente de pensamiento que está tratando de ayudar a cambiar eso. Un ejemplo concreto es el de los cambios que está viviendo el sistema educativo, centrándose mayormente en la comprensión del pensamiento infantil para adaptar la entrega de conocimiento. 

Comprender qué les está sucediendo y cómo ayudarlos resulta a veces una tarea compleja, y es ahí cuando se puede necesitar una mano.

Los padres tienen una tremenda influencia en cómo sus hijos pueden verse a sí mismos y a los otros, siendo los mediadores principales de su experiencia con el mundo. Por este motivo uno de los ejes principales de nuestra línea de intervención es el trabajo con los adultos.

Presencial o a través de Zoom
Valor sesión 40.000
Image by Artem Kniaz